Aquamid ha sido diseñado especialmente para la corrección de deformidades en el tejido blando de los contornos faciales causadas por efecto de la edad, acné, traumas, intervenciones quirúrgicas o infecciones, así como por deficiencias debidas a deformidades congénitas, tales como:
• Pómulos
• Mentón
• Pliegues nasolabiales
• Aumento de labios
• Arrugas glabelares
• Depresión labiocomisural
• Barbilla
• Surcos entre los ojos
• Arrugas profundas, cicatrices
y marcas de acné
• Correcciones en el cutis
• Otras deficiencias del tejido blando facial
Estabilidad y larga duración
Los resultados de Aquamid no sólo son inmediatos: también son seguros y duraderos. Estos resultados se obtienen gracias a la composición equilibrada de Aquamid y a su especial distensibilidad en los tejidos.
Aquamid se mantiene en el punto de inyección y no se descompone con el paso del tiempo. Tras la inyección del gel, una fina capa de tejido conectivo (una capa pseudoepitelial), rodea el gel, lo que permite a Aquamid convertirse en una parte flexible y estable del tejido conectivo. Aquamid se mueve con la mímica del rostro.
La composición química exclusiva de Aquamid garantiza un alto contenido en agua y, por consiguiente, resultados satisfactorios más duraderos. A medida que prosigue el proceso de envejecimiento, el efecto estético deseado puede mantenerse por medio de inyecciones complementarias de Aquamid.
Modo de acción
Aquamid actúa añadiendo volumen al tejido subcutáneo, restaurando de este modo los contornos de la piel o aumentando la piel hasta el nivel deseado. El gel se convierte en una parte estable y blanda del tejido conectivo.
Situación legal
En febrero de 2001, Contura SA obtuvo la marca CE de conformidad para Aquamid como producto de relleno de tejidos blandos.